En homenaje a mi
querido amigo Pol, ya que lo último que expuso fue sobre las elecciones,
escribiré sobre la “Demomafia” o como se dice asiduamente “Democracia”
Todos hemos nacido
escuchando esta palabra DEMOCRACIA. ¿Qué significa dicho término?
Democracia viene del griego “Dimokratía”
que proviene del demos (Pueblo) y “Kratos” (poder o gobierno), esto quiere
decir que es una forma de sociedad donde el pueblo tiene el poder del
estado.
Aquí es donde empieza
el engaño pues la democracia en su sentido puro, la real, la del pueblo no es
la que nos venden.
La democracia directa
es en la que el pueblo no es un mero participante en los procesos del estado,
sino que forma parte de dicho estado donde las decisiones de la sociedad son
tomadas por el pueblo en asambleas. Esta es la democracia evolutiva del ser
humano, la forma de gobierno más “perfecta” donde todos los intereses cuentan y
las decisiones son tomadas por todos los miembros.
Se dice que la
democracia auténtica (o al menos la más próxima) se dio en Atenas.
EL 15-M Y SU DEMOCRACIA
REAL
La libertad que tiene
el individuo es protestar para creerse libre sin llegar nunca a atacar las
injusticias, si lo hace será tachado de radical y anti-sistema.
Estas palabras a
priori nos provocan una imagen errónea infundada por los medios de
comunicación, ya que los antisistemas y radicales son los padres de la lucha
por la justicia, la igualdad y la libertad.
Dicho de otra manera:
los esclavos que se alzaron contra sus amos eran radicales y antisistemas, los
campesinos que lucharon contra sus señores feudales también eran radicales y antisistemas,
los que ahorcaron reyes para instaurar democracias en busca de hacer el mundo
más justo también eran radicales y peligrosos antisistemas.
Gracias a esos
peligrosos antisistemas radicales tenemos hoy la poca libertad que se nos ha
sido reconocida y que se reduce a pasos agigantados.
Lo que predican los manifestantes del 15-M es la protesta
pacífica, si el gobierno recorta derechos ellos hacen una cacerolada. Esta
medida me parece casi más útil que eso de ponerse una prenda del revés.
La imagen que se ve en los medios es la de un grupo de gente
acampada manifestándose contra injusticias que se deja recibir porrazos de un
grupo de policías que van tapados hasta los cuernos para evitar ser identificados
(cuando la nueva ley te multa con hasta 30000 euros por llevar capucha en una
manifestación), además el colectivo se desvincula de la resistencia minera por
el uso de violencia (conviene distinguir entre
violencia por
vandalismo y violencia como resistencia digna). Hay que mencionar al 15-M de Oviedo que sí apoya su lucha. Aquí dos imágenes correspondientes
a las manifestaciones en Asturias:
No entiendo si el movimiento 15-M pretende lograr
resultados, por mucho que sigan con sus protestas pacíficas los que tienen el
poder seguirán pasando por encima del pueblo que se deja doblegar. Da igual las manifestaciones que halla en contra
de la guerra de Irak, en contra de los recortes en sanidad y educación, en
contra de salvar a los bancos con dinero público, en contra de las
corrupciones… la clase política seguirá haciendo lo mejor para ellos mismos, lo
más conveniente para su partido y para que no baje su nivel de vida, seguirán
siendo marionetas de los mercados, de los yanquis y de la Unión Europea que
son los que tienen el dinero y, por tanto, el poder.
En España igual que en
otros países se pueden utilizar los referéndums, plebiscitos, iniciativas
populares, huelgas… para que la mayoría del pueblo exprese su opinión y los gobernantes
sepan lo que pensamos y lo que queremos.
Desgraciadamente en
esta nuestra querida democracia el poder se encuentra por encima del pueblo ya
que este solo es el pilar para sostener su pirámide capitalista, mientras que
estos pilares se mantengan indiferentes e inmutables nunca conseguirán el poder
del pueblo, es decir, nunca conseguirán derrumbar la gran pirámide que nos sepulta
poco a poco.
La comodidad de aceptar lo que hay es contagiosa, es un
pensamiento que provoca que el país se estanque y solo les vaya bien a una
minoría mientras siguen los desahucios, la falta de trabajo y las subidas de
impuestos. Nunca ante la pasividad nació
ni nacerá la autentica democracia, por mucho que se empeñen en hacernos creer
que la revolución que hay que imitar es la de Islandia.
¿Qué revolución eliges?
¿Qué revolución eliges?

